"Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos".
Mucho pensé y pienso sobre esa frase. Lo que éramos, lo que somos y lo que seremos. La mayoría nos conocimos a través de algo o de alguien: instituto, hobbies varios, universidad, fiestas de cumpleaños... Un grupo heterogéneo compuesto de pequeñas homogeneidades. Von_Doom era el colega que con 14-15 años me empezó a llamar para ir a jugar al fútbol. Joseph Porta era el chaval sin nombre de los campamentos al que adopté. Sabbo era el descojonándose del tonto de la clase en la fila de atrás. Son_eu era el amigo de Von_Doom que nos ponía la casa para los cumpleaños y que dominaba el Aulanhet a su antojo. Kageshira era el tipo que Von_Doom había conocido viendo cartas de Yugi por internet y que iba a Alita los fines de semana. O'Shaserra era el hermano de Kageshira que se enfrentó a mí en la primera final que disputé en un torneo de cartas. McGyver era el colega semifriki de Von_Doom con eterna sonrisa. Anónimo era ese hombre sonriente y amable que se asoció conmigo en unas prácticas de Informática. Panchito era ese bajito que resultó ser el más mayor de todos con gusto fino por el heavy. Kaos era el becario del Aulanhet al que Son_eu manejaba para obtener inmunidad diplomática, siempre desde la amistad. Rubén era el compadre pontevedrés de Joseph y el único amigo de verdad que le conocí, apreciándolo sólo por ser Pedro. Patrón era ese ser extraño con conocimientos bizarros sobre casi todo que tan bien le caía a Von_Doom. Cassie era esa chica que escribía cosas de vez en cuando, con esa capa y esa espada. Baptiste era el novio de Cassie con el que hablé durante 3 horas el mismo día que lo conocí.
Esos erais cada uno de vosotros a los dos días de conoceros, cuando no sabía cómo iba a ser todo. Con cada uno de vosotros he tenido una historia, más corta o más larga (con algunos de muchos, muchos años y con otros de menos, pero intensísimos), con altos, con bajos, con cruces... Todas nuestras vidas, todas nuestras historias se cruzan en algún momento y a lo largo de ellas cambiamos de tal forma que no nos reconocemos en lo que un día fuimos. Lo único que sé es que si a todos os conozco es por algo, por algún motivo tuvisteis que entrar en mi vida para, entre todos, moldear mi forma de ser, de ver el mundo y de ver a la gente. Con vuestras historias, con vuestros actos, influís a diario sin daros cuenta en la opinión, en el concepto que tienen los demás de ellos mismos, porque aunque no queramos, la vida se observa siempre a través de un cristal y nunca sabemos cuando encontraremos un espejo que nos devuelva la imagen.
Tanto las amistades, como las relaciones, como las personas evolucionan y no sabemos cómo acabará la historia que empezó con una sencilla frase, hace días, meses o años. Lo único que podemos hacer es saber quienes somos ahora mismo e intentar hacelo lo mejor posible. Supongo que recordaréis ese post tan famoso que hizo Kaos en su día sobre la Élite del Aulanhet, fue el punto de partida para afirmar el grupo de dementes que nada por estas aguas, fue nuestro comienzo en el pasado, cuando aún muchos no nos conocíamos. En el primer comentario a este post voy a dejar algo parecido. Una impresión, una mirada a cada uno ahora mismo. Si os animaseis, me gustaría que cada uno contestase con la misma sinceridad con la que voy a escribir yo (y no hace falta que todos os pongáis a todos, sólo a quien queráis poner) un par de líneas sencillas. Sin adornos.
Tras el último cumple me he dado cuenta de cómo hemos cambiado. Y de que yo, más que nadie, ya no soy el mismo.
PD: ¿Seguimos siendo unos Dementes Consentidos?
PD: A veces la melancolía es la única compañera de cama que necesitas para ver las cosas claras y volver a respirar aire fresco. Dadme un poco, por favor, en forma de sinceridad.
PD: Y lo más importante, éste no es un post para comentarios chorras o graciosos. Absteneos, por favor.